La primorosa ciudad de Tlaxcala, capital del estado del mismo
nombre, se ubica en la región centro-oriental de la República
Mexicana, a 120 km al este de la Ciudad de México; su clima es
templado con una temperatura promedio anual de 18° C.
En esta ciudad, fundada sobre las ruinas de antiguas provincias
indígenas, podrá admirar la arquitectura de varios de los
edificios -civiles y religiosos-, que la engalanan: el Palacio
Municipal, en cuyo interior se exhiben estupendas pinturas que
narran la historia de Tlaxcala desde la época prehispánica hasta
nuestros días, obra del maestro Desiderio Hernández Xochitiotzin;
o la Basílica de Ocotlán, ubicada en el barrio del mismo nombre,
la cual destaca por su blanca fachada de estilo ecléctico
decorada con bellos diseños barrocos de manufactura indígena.
Para quienes gustan de las fiestas y las tradiciones, Tlaxcala
ofrece la alegría de sus corridas de toros, famosas en todo el
país, y su exquisita gastronomía, llena de sabor, en la que
destacan los platillos de herencia prehispánica: la sopa de
tortillas y los mixiotes (pollo envuelto en hojas de maguey),
acompañados de un buen vino regional y como postre los panques
de maíz o los tradicionales dulces de amaranto conocidos como "alegrías"



